August 17, 2007

Gourmandises II

Continuando, y esperando que alguien tenga tanto tiempo libre o este tan aburrido como para leerlo...



Decidí caminar en vez de subirme al bus, en la esquina había una larga fila de gente que se dirigía a la taquilla para comprar boletos para el transporte, pero yo simplemente me seguí por la acera contraria, agradeciendo mi decisión de caminar.
Aún así siguió en mi cabeza la incógnita de cuál sería la razón de la fila si el servicio de la vendedora siempre fue de una velocidad asombrosa…Caminé un rato intentando resolver la pregunta pero finalmente llegué al edificio, consulté la hora en mi reloj; aún era temprano y mi entrevista era hasta pasado el medio día.
Pero en vez de entrar, llegué a la esquina y me subí al bus, por suerte Eloiza me había regalado un par de boletos ya que según dijo, iba a haber un ligero desajuste con la venta de boletos para hoy.
Iba solamente en compañía del chofer que, con mala cara me recibió al subir y ahora intentaba entablar conversación, después de hacerme enojar me dijo:
- Oiga, y usted a dónde va?
- A donde debe ir alguien como yo – Contesté
- Y tiene prisa? Porque hoy puedo no detenerme en todas las paradas – Exclamó
- No, no, para nada – Noté que dijo “hoy puedo” – Y por qué especialmente hoy puede no hacer todas las paradas?
- Digamos que hubo cambios y hoy no estamos bajo supervisión alguna – Explicó
- Oh, muy bien – Entonces Eloiza sabía del cambio – Y sabe porqué había una larga fila en la 223? Disculpe que pregunte tanto pero yo vivo cerca del lugar.
- La respuesta es sencilla, no todas las taquillas recibieron sus boletos para hoy y algunas vendedoras no trabajaron.
Apuesto a que por eso Eloiza no estaba en su cabina hoy, ella nunca falta.
Pasamos unos minutos en un silencio envolvente, ni siquiera lograba percibir el habitual ruido de la calle y mi vista simplemente se concentraba en el espejo retrovisor del móvil, viendo cómo pasaba la calle por ahí.
- En la siguiente me bajo
- Ok, un placer…
- Hasta luego.
Y me bajé del bus, caminé una calle, doblé a la derecha y pasados cinco minutos de caminata bajo el nublado cielo llegué al “Fly”, uno de los periódicos más leídos de por aquí. Entré al edificio.
- Buenos, sabes en qué piso está la oficina del Señor Alanis? – Pregunté a una jovencita muy blanca, extremadamente blanca, su piel casi lograba confundirse con el mármol del logotipo del periódico que estaba detrás de ella, su cabello café claro y ondulado era lo que la hacía resaltar del letrero.
- Disculpe, soy nueva aquí y todavía no me aprendo todas las oficinas. No puedo ayudarle, disculpe – Me dijo, muy apenada, con un rubor en sus mejillas y unas lágrimas en sus ojos.
- No te preocupes, yo la buscaré…- En ese momento comenzó a llorar.
- Es que…trabajo…pago…sola – Eso fue lo que logré entender entre sus sollozos.
- Ya te dije, no te preocupes. Con un poco de atención, tiempo y una sonrisa lo vas a lograr. Por ahora me tengo que ir pero no dudes que me verás otra vez…
- Gracias – Me dijo con una amplia sonrisa.
Presioné el botón para subir al ascensor y mientras esperaba veía de reojo a la chica de la recepción.
- Ding! – Hizo el elevador al llegar.
Di un paso adentro y…no! No podía presionar ningún botón! No sabía a dónde debía ir!


* Aun estoy descubriendo cómo poner el formato original, sin reescribir...

3 comments:

Anonymous said...

ahm esta parte no me kedo muy clara, osea si pero como que hay problemas de redaccion..
jajaj la chica blanca transparente no era daf?jejeje
tqm

Danielle said...

No xq daf diría "No sé, no sé, no sé, y no quiero saber. Piérdase solo", jajaja

DaF said...

hahahaha yo también pensé q era yo la nueva!!! y justo iba a comentar lo q puso zurita jiji...ay mis reinas...nuestros cerebros si q estan conectados...